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17 octubre 2008

Música animada

Y con eso no quiero decir «música joven ye-yé», no crean… Me refiero a algunos videoclips realizados con animación. Concretamente, vídeos de Madee y, particularmente, Kid Koala, que con eso de que le da al lápiz cosa fina, le cogió el gusto a darle formato visual a sus temas, para lo que no solo se ha servido de la animación; en el año 2003 publicó el libro
«Nufonia Must Fall», para el que grabó una banda sonora muy particular en la que dividía los temas para hacerlos coincidir con cada página. Tanto los catalanes como el DJ canadiense nos visitan estos días.












22 febrero 2008

Ciudades

Leía en un artículo de opinión que es necesario cambiar el coche por la bici si queremos que la ciudad sea de los ciudadanos y no de los automóviles.

Hace ya algún tiempo que la conciencia colectiva parece que golpea con fuerza en diferentes ciudades de la geografía española, como Barcelona o Sevilla, dando cierto peso a la bici, un peso que -podemos aventurar sin temor a equivocarnos- no será mayor que el del coche. Aún falta mucho para acostumbrarse a las líneas del suelo urbano que, en ocasiones, compartimos los viandantes con las bicis, estar atento, no invadir su espacio… En Madrid esa distancia se hace mayor, nuestra tradición ciclista se queda aparcada en casa para disfrutar de la siesta veraniega mientras con un ojo abierto se ve sudar a los pros en la tele. Nuestra ciudad no lo pone fácil, las cuestas, los coches… Y si de lo que hablamos es de reducir el tráfico, las medidas restrictivas, como la de obligar a pagar por aparcar un coche, no hacen sino afianzar las diferencias económicas de unos y otros, decidiendo de antemano que los pudientes tendrán más posibilidades de sacar el coche que los que no tienen un duro. En cuanto a aquellas medidas de vaciar los domingos el centro de la ciudad de automóviles… ¿alguien se acuerda? Parece que ya solo queda tomar las calles.


Sin embargo, creo que pedir la humanización de nuestro espacio vital a estas alturas es una batalla perdida. Los hombres, es nuestra inmensa sabiduría nos hemos encerrado a propósito en una jaula gigantesca. Para comprender un poco más esta visión un tanto catastrofista –aunque no por ello menos realista- de la sociedad actual, solo debemos retroceder en el tiempo a nuestro pasado no tan lejano, cuando las civilizaciones aún andaban en pañales y los hombres se dedicaban a moverse a través del mundo buscando, inspeccionando, preguntando… viviendo, al fin y al cabo. Con la llegada de las ciudades, de los grandes bloques de hormigón, las calles estrechas, las vallas… el hombre se ha encerrado a sí mismo en un auténtico zoológico. Desmond Morris ya avisaba de la gravedad del asunto: la evolución nos ha llevado hasta el masivo encierro en que nos encontramos en la actualidad; en El Zoo Humano se atreve a explicar los males y extrañezas que provoca ese encierro y hacinamiento de los animales humanos y no humanos. Da que pensar, sobre todo si tenemos en cuenta que nuestro encierro es voluntario.

Un botón:

“La alternativa que se les ofrece a los buscadores urbanos de espacio es efectuar breves salidas al campo, y lo hacen con gran energía. En hilera interminable, tocándose unos a otros, los coches emprenden la marcha cada fin de semana, y tocándose unos a otros, en hilera interminable, regresan. Pero no importa, se han alejado, han recorrido una extensión más amplia, y, al hacerlo, han continuado la lucha contra la antinatural angostura espacial de la ciudad. Aunque las abarrotadas carreteras de la moderna supertribu hayan convertido esto en algo semejante a un ritual, todavía es preferible eso que renunciar. La situación es peor aún para los habitantes del zoo animal. Su versión del recorrido de coches en caravana, es el aún más estúpido pasear de un lado a otro del suelo de su jaula. Pero tampoco renuncian. Deberíamos sentirnos agradecidos por poder hacer algo más que pasear de un lado a otro de nuestras habitaciones.”

(extraído de “El Zoo Humano”, de Desmond Morris)

16 febrero 2007

“V” de Revolución


Ya he visto “V de Vendetta”; me llegaban opiniones sobre la película y la sombra de su cómic siempre planeaba sobre ella, pero como ni he leído del cómic ni me he dejado influir mucho (creo) por opiniones varias… Además, lo que quiero no es dar mi opinión sobre la película, que –por otro lado- sí, me ha gustado… Pese a lo manido del tema de totalitarismo político, sigue resultando; pero mi pregunta es clara: “¿Por qué?”. De acuerdo, es una peli, una peli mainstream, no se le pueden pedir peras al olmo, pero “¿por qué?”, así como un niño, seguiré preguntando… Es muy sencillo poner a un malo malísimo disfrazado de filonazi, golpear al pueblo impunemente, observar como Gran Hermano cada movimiento…, pero acaso ¿hace falta llegar a estos límites de película para decir “basta”? Desde que el sistema democrático funciona como funciona, hay algo que apesta; sin embargo, debemos besar el culo al Gran Eje del Bien que cuida de que cada cuatro años nos dejen depositar la hoja en la urna. Pues más nos valdría colocarnos diariamente una de esas máscaras, resultar anónimos al Gran Ojo, resultar uno u otro (da igual recordar la acción dramática de “V de Vendetta”, que la acción cómica de “Los Tres Amigos”), resultar molestos sin que pudieran tocarnos, mejor porque no pueden que porque no saben a quién deben…

Si cada día se conspira, se planifica el mañana, el hoy e incluso el inconcluso ayer, se maneja el hilo conductor, se saca de donde ya no hay para rellenar el hueco apenas imperceptible de donde hay… Si todos los días siguen ocurriendo todas estas cosas, sigo en mis trece de niño cabezón, ¿y me pregunto por qué? ¿Por qué esperar al 5 de noviembre…?

22 septiembre 2006

Mondo lirondo
(y otras mierdas contemporáneas)

Hace poco he vuelto a leer, escuchar y saber acerca de la utilización de animales (ya sean vivos o muertos) en espectáculos en directo. La subversión, el escándalo, el nihilismo… Tocar la fibra del espectador, en caso de que lo hubiere. Muchas son las excusas dadas por los artistas y muy pocas las puertas con las que se encuentran a nivel legal, ya sea por desconocimiento del espectador que puede denunciar la obra, ya sea porque las leyes que imperan en determinadas regiones no son suficientemente explícitas respecto al tema, o simplemente, pecan de ambiguas.

Hace unos meses escribí sobre Rodrigo García y La Carnicería Teatro. Ejemplo perfecto de artista que quiere pecar de inconformista, sin darse cuenta de hasta qué punto llega a pecar de lo contrario.

Recientemente, fue entrevistado en televisión acerca de “Accidens – Matar Para comer”. Denominada “performance culinaria”, en “Accidens” se cuelga un animal vivo para seguir con detenimiento su reacción y comportamiento, escuchando los latidos de su corazón, observándolo…, mientras es despedazado a machetazos y preparado para su cocción.

“¿Y todo para qué?” Así terminaba la entrevista. Rodrigo García ofrecía una mirada perdida e infantil como toda respuesta a la “insolente” pregunta del entrevistador.

Tras un accidente, este iluminado de la crueldad escénica creyó necesario despertar el interés de los humanos frente a la naturaleza; cree que nos estamos deshumanizando poco a poco, porque para comer ya sólo necesitamos ir al supermercado y comprar una lata, sin necesidad de salir al campo para cazar la presa. ÉL es EL elegido para despertar nuestra conciencia salvaje dormida durante años de acoplamiento en el sillón, frente a la tele. ÉL es EL elegido para traer de vuelta el espíritu de supervivencia al género humano.

Estos son sus argumentos.

Sin embargo, mientras en España la obra se ha representado sin mayores problemas, en Italia, la Liga Antivivisección llevó a los tribunales la denuncia (concretamente contra Juan Loriente) de un espectador particular que observó la matanza el día del estreno en el Festival Conteporanea.

Los ejemplos de muertes en directo se multiplican durante la historia de la humanidad, y aunque en nombre del arte -como excusa perfecta- aunque no abunda tanto, también tienen su aceptación (como tienen su desaprobación). Sin embargo, esta desaprobación -que normalmente se lanza a gritos- de personas escandalizadas, sugiere diferentes apuntes filosóficos, culturales y éticos.

La muerte del animal para uso y disfrute humano parece justificada por gran parte de la sociedad moderna: el animal en el plato es válido; si embargo, el animal colgado en un escenario, rajado y cocido aún vivo, no; como tampoco es válido el maltrato al toro en una plaza; como tampoco vale apalear hasta la muerte un perro (aunque este caso concreto, tan de moda últimamente por el caso del maltrato en Galicia, merece atención especial, curiosamente, el acusado –grabado y denunciado-, defiende su honor ante un público encolerizado que no para de lanzar improperios contra el veterinario que grabó y denunció el caso)…

Que hoy por hoy en España se aplaudan casos tan explícitamente brutales como el acaecido en Galicia en el año 2004 quizá no sea habitual, pero seguimos comprobando que existe una doble moral que traza la línea entre lo válido y lo inapropiado a su libre albedrío, de manera que cada cuál se pone una venda frente al plato que come, o se lo piensa mejor antes de llevarse el tenedor a la boca…

Cuando Rodrigo García preparó la obra, quizá no pensó que su mensaje tenía doble filo. Si bien su forma y mensaje son abiertamente especistas, la reflexión que deja sobre la mesa acerca de lo que en realidad comemos tiene un interés bastante singular. Pero la historia del maltrato animal y La Carnicería no es nueva; hace cinco años llevó a los escenarios un espectáculo en el que los catalanes Standstill aterrorizaban a un burro amarrado que pretendía soltarse a toda costa durante la interpretación.

Las muertes de animales, los ensañamientos y torturas… están a la orden del día. Cuando este tipo de comportamientos son grabados para fines lucrativos (e incluso, en ocasiones, “artísticos”), los vídeos son denominados “mondo”; estas películas seudo documentales (que muchas veces mezclan ficción con imagen real), originalmente pretendían ser una puerta abierta al mundo “salvaje” desde un punto de vista puramente occidental, mostrando crudas imágenes de accidentes, matanzas, sacrificios, muertes…, principalmente del mundo que habitualmente se conoce com salvaje (ya sea por su menor contacto con la cultura occidental o por su estado plenamente salvaje -léase la naturaleza). Durante los 60 y 70 este género se explota de tal manera que el escándalo no tarda en llegar. Sin embargo, películas como “Hombres salvajes, bestias salvajes” (donde, entre otras lindezas, se muestra el saqueo de un poblado indígena y el asesinato y castración de sus habitantes) son tachadas de fraude, ya que muchas de las situaciones mostradas son ficticias. Digamos que el “mondo” es el equivalente “cultural” al mítico cine “snuff”, en el que teóricamente se elige una víctima real para ser torturada o asesinada. Hay mucha leyenda en torno al cine “snuff” e incluso a si realmente existen estas películas; creo que pecamos de ingenuos negando una evidencia que está a la orden del día. La gente graba situaciones que les resultan excitantes; en ocasiones el asesino disfruta matando… Negar que existan grabaciones de asesinatos llevados a cabo con el único fin de ser inmortalizados, me parece irrisorio. Sin embargo, diferentes expertos en cine oscuro y underground siguen negando públicamente la existencia de dichas películas. El mercado alternativo dedicado a su comercio, o una cerrada red de visionado de películas “snuff” sugieren una idea excelente para explotar dentro del género ficticio (recordemos el caso de “Tesis”), aunque sigue quedándose en “tablas” la lucha entre realidad y ficción.

Recuerdo haber dado hace muchos años con excepcionales y raros catálogos de vídeo donde se ofrecía la venta de alguna película “snuff”; por supuesto, una película real no se ofrecería en un catálogo de venta por correo… O quizá sí, no hay mejor manera de maquillar la realidad que mostrándola tal como es (no hubiera sido la única película prohibida de todo el catálogo, recuerdo bastantes títulos de la aventajada Traci Lords). El precio excedía con creces el de las demás películas del catálogo… En cualquier caso, el escándalo está servido.

Desde mi postura personal, entiendo que haya gente que se alimente de carne y, sin embargo, se escandalice frente a la tortura de un toro, o frente a “Accidens” (por poner dos ejemplos), sin embargo, no comparto esa doble moral. Normalmente ellos ven un referente puramente lucrativo y lúdico en el espectáculo, mientras que no prestan la misma atención al pedazo de animal con el que se alimentan. A la gente no le gusta que le recuerden lo que come, normalmente se sienten heridos en su orgullo, atacados personalmente o, simplemente, avergonzados, reconociendo no querer reflexionar sobre el tema. Si bien entiendo que exista una doble moral, no entiendo preferir vivir con una venda en los ojos.

Por lo visto, hay quien para sentirse vivo, necesita ser partícipe de la muerte… En ocasiones escuché aquello de “la vida es así”. ¡Cuán equivocado concepto!
LA
MUERTE

es así.


08 septiembre 2006

La tristeza es contagiosa


Desde pequeños nos han enseñado a creer erróneamente que sentimos con el corazón, un órgano vital que se asocia a los más profundos e intensos sentimientos. Por supuesto, necesitamos el corazón, pero no para sentir, eso es sólo una metáfora…

Cuando sentimos una emoción, ésta viene dada directamente por una orden que lanza nuestro cerebro, muchas veces inconscientemente; es lo que se conoce como pensamiento automático, todo aquello que nos decimos interiormente y en lo que, en la gran mayoría de las ocasiones –desgraciadamente- ni nos fijamos.

Muchos pensaréis que eso no es más que una tontería, que los hechos tristes o alegres, lo son porque sí y, obviamente, nos sentimos así porque es lo que toca en cada momento. Bien, las situaciones, efectivamente, desatan un pensamiento, pero es el pensamiento el que nos hace sentir de una manera y no de otra. Por esa razón, unas personas reaccionan de una manera ante un hecho, y otras de una forma totalmente distinta, cuando en realidad están viviendo la misma situación; ¿por qué?, porque no la encajan de la misma manera.

Esta teoría sería suficiente para desbaratar el título que le he dado a este texto, porque en realidad, la tristeza, como la alegría, no se contagian, pero es que los seres humanos, aun suponiendo que nos movemos por una lógica teóricamente aplastante de nuestra especie, en realidad nos movemos por emociones. Muchas veces, estas emociones de las que somos testigos, se nos pegan al “corazón” como si fueran víricas y, a veces, como si no pudiéramos evitar sentirnos más que como nos sentimos convirtiéndose casi en un imposible tan siquiera plantearse sentirse de otro modo.

En ocasiones basta una palabra de un amigo, la mirada de un ser querido, una sonrisa, un sonido o un olor… Algo que nos comunique algo que quizá buscamos desde lo más profundo de nuestro ser, para desatar un contagio emocional. Y entonces, nuestra irracional manera de ser deslumbra por la ignorancia de la que hace alarde, porque nos muestra vulnerables… ¡Pero también terriblemente humanos!

Entonces, en la máxima vulnerabilidad de nuestras emociones, corremos el riesgo de sentirnos profundamente hundidos o, por el contrario, felizmente dichosos… Es entonces cuando nos dejamos llevar por la negrura del momento y nos encerramos en casa con música especialmente elegida para la ocasión y nos atormentamos en una esquina arropados de lágrimas; da igual saber lo mucho que vamos a sufrir, no hay ningún plan mejor. Conclusión: somos terriblemente masoquistas, pero sobre todo masoquistas emocionales, y el dolor del corazón es –o puede ser- mucho más profundo e intenso que el dolor físico. Por el contrario, quizá hayamos elegido dejarnos contagiar por la felicidad y salir a tomar el aire sonriendo como estúpidos, sin saber por qué, da igual, porque lo importante es sentirse embriagado por el momento…

Aunque en ocasiones incubamos lentamente esas sensaciones dentro de nosotros, estando bajo aviso de lo que se nos viene encima (generalmente cuando lo que se nos viene encima es un sentimiento de tristeza), también es cierto que otro tipo de personas más extremas, cambian de estado de humor de manera radical, casi sin previo aviso; puede ser una tendencia que radique en una mera depresión, bipolaridad, nerviosismo… Cuando esto ocurre, parece que el contagio emocional está a la orden del día, y que no sólo te irrita o te satisface todo de repente, sino que te dejas llevar por ese sentimiento que otro ha empezado a experimentar antes que tú… ¡Celos emocionales! (más o menos).

Sin duda, saber que en nuestra mano (o mejor dicho, en nuestra cabeza) está la llave de nuestra felicidad, debería hacernos el camino hacia ésta más llevadero, pero a veces se diría que le han cambiado la cerradura a la dichosa puerta. Yo me sigo embriagando de la tristeza ajena, y da igual lo ilógico que sea, me dejo llevar y me hundo hasta que el desencantamiento o la apatía vencen el estúpido estado en el que me sumo. Pero ¿por qué casi siempre es la tristeza la que se contagia? Estornuden más sonrisas, por favor…









03 septiembre 2006

¿Madonna?



No gracias... Durante los 80 hubo muchas otras, con más gracia, carisma y originalidad. Madonna no dio con ninguna clave no inventada, sin embargo fue ella la que se llevó la fama (y se quedó con ella); otra prueba de que el talento no lo es todo para llegar a lo más alto.

Este fue el único hit de 'Til Tuesday. Es verdad, como dice Peter, Aimee Mann se parece a Eva...



"She's so unusual", el debut de Cyndi Lauper, se comió con patatas al de Madonna; por contra, le tocó permanecer siempre a su sombra... Bien por Cyndi, que es una Goonie y grabó este delicioso vídeo, que me pone de buen humor y me hace imaginarme como una chica pasándolo en grande, bailando, vestida con gasas, guantes largos, medias de rejilla... Y hasta aquí podemos leer.



En Europa, los ritmos más electrónicos siempre fueron de los ingleses y, especialmente, de los alemanes. Y fue en Alemania donde un modesto grupo liderado por una guapa teutona, dio en la diana con un tema que posteriormente fue grabado también en inglés. Si tenéis la oportunidad, no os perdáis la peli "Nena, tienes un problema", es terrible. ¡Vivan las german hairy girls!



Y volviendo a los EE.UU., Berlin se dieron a conocer bajo la sombra de Giorgio Moroder (para quien interpretaron el popular "Take my breath away", que ganó un Oscar en el 86). A ritmo de puterío de raso, Terri Nunn se llamaba a sí misma puta en su increíble debut. En una reciente aparición en televisión, en una especie de "¿Qué pasó con...?" esta mujer demostró haber hecho un pacto con el diablo, porque estaba aún más guapa que entonces. "Sex" me pone cachondo...



Debbie Harry era una conejita de Playboy que bailaba como una maniquí (este hecho es paranormal, teniendo en cuenta que había sido bailarina de bar). Realmente atómica.



Y ahora, yo me pregunto ¿por qué casi todas eran rubias de bote? Eso es lo que realmente me inquieta. Investigaremos...

12 agosto 2006

La cirugía estética apesta

A lo mejor no ha sido el quirófano, han sido las drogas, pero a mí me da en la narizota que Christina Amphlett se ha hecho un retoque... Sin duda, cualquier tiempo pasado fue mejor.


Antes:


Después:


09 agosto 2006

El último beso

Cuando acababa el año 2005 me tocó recapacitar sobre mi vida. Le di vueltas a todo lo que me rodeaba y pensé algo que ya escribí por ahí…

“Siempre hay un último beso… SIEMPRE. Para cada uno de nuestros seres queridos y con ellos. Siempre habrá un último beso que demos en una mejilla, en la frente o en los labios. Siempre. Me pregunto cuántas veces hemos entregado un beso sin sospechar que después no habría más. Cuántas veces hemos deseado que ése no fuera el último de todos, pero da igual. Si quieres más, TE JODES… A veces no hay más que hacer.

”Un día, cuando estéis acurrucados entre el pecho de vuestra pareja y ésta deje un pequeño y caluroso beso en vuestra carita, pensad que puede ser el último de todos. Igual que ocurre con los “te quiero”, “hasta luego”, abrazos, sonrisas, miradas, llamadas…

”Tenemos fecha de caducidad y eso me ha puesto jodidamente triste.

”(…) me regodearé en recuerdos, en anillos de compromisos devueltos, en abracitos y caricias, en esos “te quiero” sinceros pero con fecha de caducidad, en todos esos momentos que ya no volverán porque fueron los últimos… Ha sido un año extraño, y quiero hundirme un poquito en la normalidad que nunca he comprendido. Tampoco es verdad pero en fin…"

Hace días volví a pensar en los últimos besos y recordé ese texto… Supongo que hay besos que siempre permanecen, que son eternos, en la memoria, en la carne y en el alma. Y esos son los importantes, tanto o más que aquellos que deseamos pero que nunca llegaron; porque esos besos ansiados también pueden ser eternos, y un día, de ancianitos los recordaremos con un amargo gesto por haberlos dejado pasar de largo, por no haberlos sabido dar en el momento preciso, no haber querido o no haber podido. Es triste dar más importancia al deseo y anhelo que a la realidad vivida, pero ¿de qué nos sirve la fijación en la realidad cuando no hacemos más que evadirnos de ella?

“Aquí estoy. Decides que la eterna adolescencia termina y que es hora de crecer, y crecerás. Entonces todo cambia. Y esta vez cambiará. Tendrás una casa, más grande, con piscina, un garaje para el coche y un jardín muy cuidado. Un porche florido y puertas esmaltadas, un perro al que llamarás Marx y un barco al que llamarás Giulia. Tendrás la salud asegurada, la vida asegurada, una nevera siempre llena para no sentirte pobre. Una alfombra étnica para seguir sintiéndote joven, y ventanas por las que siempre entra el sol. Y entonces tendrás tu familia feliz, unos hijos sanos, y a ella. A ella, que te recordará todas las cosas bonitas que habrás tenido. ¿No es eso lo que siempre has soñado? (…) ¿La felicidad es esto? Yo creo que sí.” *


Afortunadamente, yo creo que no…



* texto de “El Último Beso”.

07 agosto 2006

Summertime

En España, durante los años 80, el pop más pijo y el cine más rancio llevaban el apellido Summers. Pero no quiero contar la historia de esta familia, sólo pretendo hacer un repaso a un par de aspectos “oscuros” de su carrera.

Para aquellos que crecimos durante los 80, Hombres G era un grupo que odiabas o amabas. Como yo prefería el terrible jevi metal, por supuesto tenía que odiar a Hombres G, y más me valía no hacer ver lo contrario entre mis amigotes. Daba igual que no gustasen, ya estaban l@s herman@s, o l@s herman@s de los amig@s, para ponerte sus discos, ya estaban las radios y los programas de televisión… Estaba por todas partes. Recuerdo con especial cariño cómo nos colábamos en el cine de verano (yo debía tener unos diez años) y corríamos como locos tapándonos los oídos cuando en el intermedio nos colaban aquella de “Visite nuestro bar”. ¿Para qué querías tener sus discos si los oías allá donde fueras?

Justo cuando el grupo se disponía a empezar con el tercer trabajo, estrenaron su primera película (“Sufre Mamón”), en el año 87. Tocaban el cielo del éxito. Yo me la tragué en el cine, y supongo que muchos de sus detractores también (la sala estaba llena de jevis) y ahora la recuerdo como un producto muy divertido. En aquella película pegaban al grupo, había otro grupo más pijo que ellos (Fiebre Amarilla), aparecen de punkis (cuando se llamaban Los Residuoss), hay una actuación de Antonio y Carmen (“Sopa de amor”)… Eso sí, la historia de la banda se cuenta como les da la gana… Por ejemplo, aunque en la inmensa mayoría de biografías que se pueden encontrar del grupo, se pasa por alto, ¿sabíais que Pepe, el punki, fue un personaje real? Lo recordaréis porque en la peli era el que más molaba, llevaba cresta y tenía un mono; bueno, Pepe es interpretado por un actor, pero su historia fue más o menos como se cuenta en la peli. Hoy es el bajista de Skunk DF, un grupo de chándal metal.


Pepe, el de la peli.


Pepe, el de verdad.

Y ahora vamos con una de “parecidos”… Si Manuel Summers (padre de David) fusiló una idea ajena para su célebre To er mundo é güeno”, su hijo no podía ser menos. El primer disco de Hombres G está plagado de “guiños” y parecidos razonables; de todos ellos, tan sólo atribuyen la autoría a uno de sus creadores: “No Lloraré” aparece acreditada a David Summers y Alice Cooper. Sin embargo, no dice nada del parecido entre “Venezia” (segundo gran rompepistas en cualquier fiesta que se precie por detrás de “Blue Monday”, no falla) y “Centro di gravità permanente”, de Franco Battiato; ni tampoco dice nada de “Dejad que las niñas se acerquen a mí”, absoluto fusilamiento de “Don’t worry baby”, de Beach Boys… En su segundo disco, hacen un pequeño “homenaje” al tema “At the Zoo” de Simon & Garfunkel, con “Marta tiene un marcapasos”; no sé si en los créditos se atribuyen la autoría pero viendo lo que hicieron con su primer disco… Seguramente, su discografía siga con más parecidos razonables, pero hasta aquí podemos leer, que la segunda parte de su carrera me interesa bien poco.

Y ahora, que cada uno juzgue por sí mismo:

Hombres G “Dejad que las niñas se acerquen a mí” (mirad en 10’45’’)

Beach Boys “Don’t worry baby”

Hombres G “Venezia”

Franco Battiato “Centro di gravità permanente”

Hombres G “Marta tiene un marcapasos”

Simon & Garfunkel “At the zoo”

31 julio 2006

Di hola, di adiós

Marc Almond es un tipo que no me resulta especialmente simpático; si repasamos el lado más oscuro de su vida, descubrimos su vinculación con La Iglesia de Satán y personajes tan “simpáticos” como Boyd Rice… Una joyita, vaya.

Recientemente tuvo un grave accidente que le ha mantenido retirado de la vida pública.

Pero todo esto en realidad me importa un bledo. Lo que yo quería era colgar el vídeo de “Say hello wave goodbye”, una canción que me parece especialmente emocionante y de la que acabo de encontrar dos vídeos en You Tube. Uno es el clip y el otro es una actuación de televisión. Curiosamente, a los dos vídeos les faltan los primeros segundos… Misterios sin resolver.

En cualquier caso me resulta más interesante pasar del vídeo, cerrar los ojos y dejarme llevar… No obstante, ahí queda esto:

29 julio 2006

Como dos gotas

Tengo amigos que opinan que mi oído perdió toda credibilidad desde que juré y perjuré que la sintonía de “La Aldea del Arce” no era más que una versión de Emilio Aragón featuring Rita Irasema, de “I just can’t get enough” de Depeche Mode. Sólo puedo defenderme alegando que tengo un oído muy fino.

He aquí la prueba:





Salta al oído quién tiene la razón, pero no me quiero centrar en esta alegre discusión, más vieja que la del huevo y la gallina (por cierto, dicen los científicos que ya han descubierto la respuesta…). Hoy quería dejar constancia de lo mucho que disfruto con las versiones musicales, las reinterpretaciones y las masacres de temas originales. Hace tiempo, Guillermo me comentó que contaba conmigo para su próxima fiesta GDiez (la de hace un par de semanas).

-Eso sí –me dijo-, sólo puedes pinchar versiones…
-Joder con las fiestas temáticas –contesté.
-Son las reglas, Los Coronas sólo harán versiones, y Darío sólo pinchará versiones.

Mmmm… Vale, pues eso hicimos. Y seleccionando para una fiesta temática como esa me lo pasé pipa. En ocasiones has escuchado un tema decenas de veces y sabes que es una versión, pero nadie sabe a ciencia cierta quién es el autor. Pues a investigar.

Ya lo puse por ahí, pero entre las que más me divirtieron aquella noche, están estas:

* The Rivieras * California Sun *
* Los Ángeles * Dime que me quieres *
* Byron Lee & the Dragonaires * Night Train *
* The Centurions * Intoxica *
* Horace Faith * Spinning Wheel *
* The Beach Boys * Misirlou *
* Belairs * Ventures’ medley *
* Toño Quirazco y su hawaiana * Batman *
* Lone Star * Mi Generación *
* Wilson Pickett * Everybody need somebody to love *

Hace años que me dejaron de hacer gracia los músicos “graciosos”, que suelen tirar de versiones “graciosas”. Me importa una mierda lo buenos músicos que sean, pero me chirrían los oídos cuando me hablan de algunos de ellos remarcando –además- su faceta virtuosa (está claro, así sólo demuestran ser unos jevis frustrados).

Para hacer una versión “graciosa”, como mucho, ponle gracia, pero no seas gracioso… No sé si me explico (es igual, en este país lo que triunfa es la pandereta y la broma fácil, así que...). Richard Cheese, por citar uno, es el claro ejemplo de músico-humorista.


¿Veis? Pone cara de gracioso.

Pero es que el tipo tiene mucha gracia, sabe cantar, se rodea de buenos músicos, se parece a Germán Coppini, a Divine y al tipo pesado de la camisa rosa (bueno, eso no es un punto a favor, precisamente). Pero lo más importante es que hace unas versiones realmente jugosas. Sus actuaciones en Las Vegas son memorables. Aquí hace una versión de “Gin & Juice” de Snoop Doggy Dog.



No es una de mis prefes, pero no he encontrado imágenes para “Feeling This”, su particular versión del tema de Blink182.



Sí, estos quizá pequen de graciosos (es lo que tiene ser MTV-punk en los EE.UU.), pero grabaron un temazo (All of this) con Robert Smith, y su “Feeling This” me pone de buen humor. Además, la canción, me atrevería a jurar sobre la tumba de Emilio Aragón –ya sé que no está muerto, pero hay que ir preparando el terreno- que tiene una importante influencia de “Aquarela”, el popular tema brasileño escrito por Toquinho y Vinicius de Moraes; hasta aquí tuvimos que aguantar a los inaguantables Seguridad Social con su versioncilla. Tranquilos, que pongo la de Toquinho.



Esto da para mucho más, sobre todo con el filón botellil de astros de la talla de Kompressor o Moog Cookbook. Pero ésa es otra historia…

27 julio 2006

Just like heaven

1987. Beachy Head. Robert Smith baila con Mary a la luz de la luna. Tim Pope dirige.

Sólo dos años más tarde, Mascis y compañía hicieron su particular versión, al más puro estilo Jim Henson. Smith quedó encantado.

Una canción que enamora. Como los vídeos.



20 julio 2006

Try a little tenderness

Este tema fue compuesto allá por el 33 por J. Campbell, R. Connelly y H. Woods, y llevado al estudio de la mano de Bing Crosby. Sin embargo, todos lo recordaremos en boca de Ottis Reding, que grabó su popular versión en 1967.

Más tarde, en el año 86, la particular visión adolescente de John Huges, lleva a Jon Cryer (como Duckie) a interpretar una inolvidable secuencia en la que hace playback de la canción, por supuesto, y como no podía ser de otro modo, para impresionar a Molly Ringwald (como Andie). Era en “Pretty in Pink”, de Howard Deutch.



Ay, Duckie, qué pequeño te has quedado… Magistral interpretación, pero Andie se marcha con el guaperas de turno.




Ottis Reding en su gira europea del 67.

¿El sexo oral adelgaza?

No soy ningún experto en problemas de peso, suelo comer lo que me apetece, cuando me apetece. Hasta hace unos 15 años aproximadamente yo tenía una complexión muy delgada, y cuando fui cambiando mi dieta hacia el veganismo, empecé a engordar, hasta alcanzar unos 10 kilos más. Es curioso que la gente piense que un vegetariano tiende a estar como un palillo, no es tan sencillo, pero tampoco me quiero centrar en mí, que por otro lado estoy muy a gusto con la masa protectora de grasa que se ha ido creando en mi abdomen, sirve para cuando recibo fuertes golpes. No siento el dolor. He leído por ahí listas enteras de alimentos bajos en calorías, todos ellos son válidos en una dieta vegetariana, ¡pero no son milagrosos!, como pretenden hacer ver en páginas de ayuda contra la gordura.

En cualquier caso, no quiero sentar cátedra con el tema de la gordura/delgadez, sólo os quiero mostrar pequeños ejemplos de lo que uno se puede encontrar por ahí a golpe de clic en el ordenador, preguntando al vecino o encendiendo la tele.

Hoy he conocido las páginas “pro anna” y “pro mia”. Por la sintaxis de estas expresiones, lo más obvio es pensar que son páginas que defienden un estilo de vida anoréxico y bulímico. Sin embargo, con un nombre tan sugerente, y pese a reconocerse trastornadas, se definen como gente que sencillamente defiende un estilo de vida concreto, sin necesidad por ello de estar enfermas… Vamos, que no hay por qué poner el grito en el cielo y que, ya que viven así, han de hacerlo de la manera más digna.

Las autoridades sanitarias no han tardado en echarse las manos a la cabeza, buscando la manera de cerrar las páginas “pro” de Internet. Estamos frente al mismo problema de siempre, ¿queremos ayudar a la gente con problemas o queremos evitar que se expresen como les dé la gana? Particularmente no veo muy positivo que una niña se crea de verdad esto (copio y pego de uno de sus foros): “hola preziosaAz! como estan? espero que mejor que yo, ultimamente he estado un poco bajoneada de animos, siento que no tengo fuerzas para seguir pero anhelo pesar 40 kilos! pero mi asquero peso es de 55! por favor necesito ayuda! y sobre todo personitas inteligentes que tengan maneras perfectas de pensar! necesito amigas niñas! pero amigas perfectas!” Y como esto, podéis encontrar muchos más. Para ayudar a alguien que se define como anoréxica, niega ser enferma, pero reconoce sufrir un trastorno, que a su vez, expone dietas altamente peligrosas con la única finalidad de que las demás niñas tomen nota en situaciones de emergencia (para perder peso rápidamente, vaya)…, obviamente no basta con evitar que pueda expresarse con total libertad en un foro de Internet. Vivimos en una sociedad que tiende a buscar soluciones rápidas pero muchas veces poco efectivas. Los problemas se atajan radicalmente y para llegar a la raíz de un problema, no puedes empezar por recortar su eslabón final. No pretendo ser la voz defensora de estos sitios, me parecen escalofriantes y realmente peligrosos (como tantos otros lugares de la Red), pero estas niñas son expertas en encontrar soluciones hasta debajo de las piedras, tanto para adelgazar como para evitar que se descubra que tienen un problema.

Otro asunto es el derecho de cada cuál para meterse en la vida de los demás. El Estado permite la venta de tabaco y alcohol sacando una buena tajada de sus beneficios, pero ojo, si tienes un problema, el problema será tuyo y sólo tuyo, que ellos ya se encargan de tirar la piedra y esconder la mano. En cualquier caso, ¿tenemos que prohibir a quien le dé la real gana que se ponga hasta el culo de alcohol, tabaco o, si me apuráis, jaco? Creo que no. He vivido muy de cerca el problema de abusos de drogas (gracias a Dios, no en mis carnes) y pese a que no consumo estupefacientes (mea culpa, consumo ansiolíticos desde hace ya unos años), no bebo, ni fumo, tengo la decencia de saber mínimamente de lo que hablo cuando opino acerca del tema (y si no, es igual, cada uno que opine, que es gratis). Se señala con demasiada facilidad sin conocimiento de causa pero eso son vagos prejuicios. A lo que iba… Igual que creo en la libertad del animal (humano o no), creo que cada cual debe contar con el derecho inalienable de optar por un estilo de vida u otro. Hemos convertido la sociedad en un basurero, sin embargo, prohibimos que quien lo desee apriete el gatillo contra su sesera, ¿por qué? ¿Por qué no prohibimos, de paso, que la gente tenga bebés cuando quiera y con quien quiera?, porque alegremente se promueve cualquier relación vital (relacionada con la vida), mientras se niega al individuo la libertad de elección mortal.

En varias ocasiones me he sentado a escuchar cómo algunas de las personas que más aprecio, lloraban desconsoladas viendo cómo la única salida que les quedaba era poner fin a sus vidas. ¿Os ha pasado eso alguna vez? Es escalofriante, de veras que se hiela la sangre, y una sensación de impotencia se mezcla con un alerta roja para intentar cambiarle el chip rápidamente, pero para eso hace falta mucha psicología y desgraciadamente nos enseñan muy poquita inteligencia emocional. Claro que es su opción personal, pero en la mayoría de los casos, es una opción que no es tomada en sano juicio; cuando tiras del hilo de por qué quieren llegar a ese extremo, las personas se derrumban, son incoherentes en sus respuestas, se contradicen… Llegas a la conclusión de que están pidiendo ayuda sin decirlo. Es como quien se araña cerquita de las venas para asustar a sus padres o toma un bote entero de pastillas para a continuación confesarlo todo para que le realicen un lavado de estómago. Quizá vosotros mismos hayáis pasado por el mal trago de querer quitaros la vida en algún momento. Durante instantes fugaces supongo que a una gran mayoría de personas le ha ocurrido, al sentirse impotente frente a un problema, triste, desorientado…

Por lo general, quiero pensar que estas niñas no son conscientes de lo que hacen; la anorexia es una anormalidad englobada dentro de un cuadro depresivo, por lo tanto, ¿es lícito permitir que abiertamente se maten poco a poco o debemos poner todas las soluciones del mundo para detener su “estilo de vida”?

Es curiosa la semejanza que se puede dar entre el problema de anorexia y bulimia y el de la drogadicción. Por ejemplo, alguien dice “Hay personas (…) que lo pasan muy mal y están realmente enfermas. No es mi caso, pero nunca se sabe cuándo se te va a ir de las manos.” Son las palabras de una niña enferma de anorexia, pero bien podrían ser las de cualquier yonki de fin de semana que tontea con las drogas pero “controla”.

Pero lo que realmente me ha llevado escribir todo esto ha sido toparme con un artículo titulado “K KAÑA!!! El Sexo oral adelgaza” y que copio a continuación:

”En contra de lo que mucha gente piensa, el semen no sólo no engorda, sino que es la sustancia con mayor proporción de calorías negativas: ¡puede hacerte adelgazar hasta tres gramos por mililitro! Si tenemos en cuenta que un hombre normal eyacula entre 1'5 y 5 mililitros de esperma cuando tiene el orgasmo, cada besito puede hacer que adelgaces entre 4'5 y 15 gramos. ¡Para algo tenía que servir...! Y además, sus hormonas te harán ganar volumen a largo plazo en lugares interesantes como los pechos, nalgas o labios. (Eso sí, en comparación, un perro produce de 6 a 30 mililitros, un caballo de 50 a 75 y un cerdo, hasta 250. Luego dirán que si decimos...)”



… Pfff…, ¿aún hay gente que no sabe que cuando practicas el sexo oral sueles acabar con más gramos dentro de los que tenías antes de abrir la boca…? Pues a comer y beber todos de él, que lo dice la Interné.

Rompepistas

Hoy retorno de un ligero sabatismo con dos piezas.
Una de los 80 que he encontrado por casualidad. No suele ser habitual que los artistas graben videoclips de sus rarezas. "But not tonight" no es una rareza en toda regla, fue un tema que Depeche Mode incluyó en su material extra en el disco "Black Celebration" ('86), o mejor dicho, que excluyó de la edición que lanzó en vinilo en Europa. Originalmente apareció como cara B del sencillo "Stripped". El tema fue incluido en la BSO de la película "Modern Girls".
Y como actualidad, dejo un temazo de un grupo que va a dar mucho de qué hablar. A falta de un trabajo largo, Klaxons ya han grabado cosas así. Tremendo.



22 enero 2006


¿De veras ansiamos tanto el cambio? ¿Es imposible dejar de buscar lo que no tenemos, con lo que no contamos? Una de las eternas preguntas…

En “Alta Fidelidad” (novela de Nick Hornby, llevada al cine en una maravillosa adaptación dirigida por Stephen Frears y protagonizada por John Cusack), Rob –el prota, enamoradizo, escurridizo e indeciso-, se pregunta –sin respuesta aparente- el porqué de su insistencia en volver junto a Laura (la chica que le he dejado, rompiéndole el corazón)… A Rob le basta con interrogar a su ex chica y enterarse de que aún no se ha acostado con “el otro”, para salir a celebrarlo en la cama de “la otra”… Por supuesto, basta esa noche de pasión para volver a recuperar el tormento del abandono de Laura…

Es lo mismo que decía el texto del “Kamasutra” que recordaba ayer… Es el prólogo (La teoría de la Vaca Nueva) de “Fauna Conyugal”, una novela de Laura (¿es que no hay mujeres que se llamen de otra manera?) Zigman (también llevada al cine –ésta creo que con menos suerte- por Tony Goldwyn, protagonizada por Ashley Judd, con el título de “Siempre a tu lado”). “Fauna Conyugal” es algo así como la versión femenina de “Alta Fidelidad”; una suerte de factores que hacen reflexionar al hombre/mujer acerca de las relaciones en pareja y de cómo la culpa siempre la tiene el otro sexo. Siempre.